Image by Michal Jarmoluk from Pixabay

La industria cosmética se reinventa cada día, haciendo que las tendencias de cuidado de la piel, maquillaje o cuidado capilar de hace una década estén hoy obsoletas. Los productos más exitosos del mercado son aquellos que estudian el entorno y realizan las últimas novedades en diseño de ingrediente, desarrollo de producto, packaging o “storytelling”.

En este post hemos recopilado las tendencias en innovación cosmética lo que los expertos han pronosticado para el año 2020:

1. Simplificar las rutinas de cuidado de la piel: menos productos con mejores ingredientes

Con la expansión de las marcas coreanas hacia Europa y Estados Unidos, numerosos consumidores han adoptado la rutina coreana de cuidado de la piel de 10 pasos. La base de esta rutina dice que lavar y alimentar la piel hará que esta florezca, sin embargo, para seguir esta rutina hay que adquirir varios productos cosméticos. Los básicos son; un limpiador de base oléica, una espuma o crema limpiadora, un toner, una esencia, una emulsión, un serum, una máscara, una crema para los ojos, un hidratante y, finalmente, un protector solar [1].

Por otro lado, algunos dermatólogos afirman que este tipo de rutinas no son para todo el mundo; ni la rutina coreana de los 10 pasos ni la popular de 12 pasos. Cada piel es diferente y algunos pasos de estas rutinas pueden hacer más daño que beneficio, en especial en condiciones especiales de la piel como el acné o la piel sensible, debido a la sobreexfoliación y un lavado excesivo [2].

Del mismo modo, no todo el mundo tiene el tiempo o el dinero para seguir una rutina diaria tan extensa de cuidado de la piel. Por ello, las personas que no quieran seguir este tipo de rutinas deberían conocer primero el tipo de piel que tienen y adquirir el producto o productos que mejor se adapten a su piel, con ingredientes diseñados para condiciones especiales de la piel. Todo ello simplificará y personalizará su rutina de cuidado de la piel.

Image by David Christensen from Pixabay

2. Ingredientes de bioingeniería: naturales y sostenibles

Durante la pasada década las preferencias de los consumidoras han hecho que la tendencia en cosmética vaya de productos más clásicos a productos con ingredientes naturales. Sin embargo, ahora los consumidores son más conscientes que natural no siempre significa limpio o respetuoso con el medio ambiente. Por ejemplo, algunos ingredientes naturales que provienen de agricultura intensiva reducen la biodiversidad y promueven la deforestación. Como resultado, las preferencias de los consumidores se dirigen hacia productos con etiqueta “verde” pero también con eficacia probada. Estos productos contienen activos de bioingienería que optimizan los ingredientes naturales.

Los ingredientes de bioingienería son moléculas que provienen de plantas, microorganismos, algas,…a los que se les ha extraído y optimizado la molécula deseada gracias a técnicas de biotecnología como la biofermentación [3]. La biotecnología permita a la industria cosmética conseguir ingredientes sostenibles redefiniendo el concepto de cosmética natural.

Image by KENNETH RODRIGUES from Pixabay

3 y 4. Residuos Cero y cosméticos sin agua

La industria cosmética, al igual que cualquier otra industria, necesita mejorar para conseguir el objetivo de residuos cero y usar componentes reciclables en cada elemento de un producto cosmético.

El plástico se ha convertido en un gran problema del paisaje natural, necesitamos reducir los residuos plásticos y su acumulación en los océanos. Para contribuir en esto, la industria cosmética debe usar un packaging más sostenible, cambiando los clásicos plásticos de un solo uso por componentes biodegradables. Sin embargo, para conseguir el objetivo de residuos cero, es necesario usar elementos reciclables también en la formulación; usando ingredientes biodegradables y reduciendo la cantidad de agua en la formulación final. Esta reducción de agua en la formulación se llama cosmética sin agua o waterless beauty, y será una tendencia por sí misma en 2020 [4].

Con todo, una vez el producto cosmético se haya utilizado, su eliminación no generará ningún residuo gracias a la habilidad de sus elementos de ser eliminada sin dejar ningún rastro en la naturaleza.