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Con la llegada del invierno y en especial con la bajada de las temperaturas, aumenta el dolor y la rigidez de las articulaciones en personas con artritis.

La artritis es una enfermedad inflamatoria que afecta a las articulaciones. Estas se inflaman produciendo dolor y pudiendo llegar a deformarse y perder movilidad. En el caso que nos ocupa, la artritis psoriásica, es una condición heterogénea y crónica cuya artritis inflamatoria es progresiva y presenta manifestaciones tanto dermatológicas como musculares.

Pero, ¿cómo afectan las bajas las temperaturas a los síntomas de la artritis psoriásica? Aunque no parece haber una explicación definitiva, algunos aspectos que podrían explicar este aumento de la sintomatología de la artritis con el invierno, son las siguientes:

Bajada de presión atmosférica

De manera general, la presión atmosférica desciende con la llegada de frentes fríos o borrascas, esta presión baja influye en la expansión de las articulaciones, lo que produce dolor en las personas que sufren artritis.

Un estudio realizado con pacientes con osteoartritis, demostró que estos experimentan un aumento del dolor articular en respuesta a una disminución de la presión, lo que indica que las condiciones de baja presión atmosférica exacerban el dolor articular en estos pacientes. Asimismo, en este trabajo se encuentran algunas variables meteorológicas que inciden en la aparición de dolor en la artritis reumatoide, puesto que reportaron también como la baja temperatura se correlaciona con un aumento en el riesgo de dolor articular [1].

Aumento de espesor del líquido sinovial

El líquido sinovial es rico en ácido hialurónico, su función es la de reducir la fricción en las articulaciones y amortiguar los impactos que puedan sufrir. El líquido sinovial está recubierto por una membrana, denominada membrana sinovial, que se inflama en enfermedades como la artritis reumatoide o psoriásica [2].

Las temperaturas bajas pueden producir un aumento del espesor del líquido sinovial, lo que hace que las articulaciones sean más rígidas y más sensibles al dolor [3]. Contribuyendo al aumento de la sensación dolorosa en los casos de artritis.

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Reducción de la movilidad de las articulaciones

Las articulaciones presentan una menor flexibilidad y movilidad en temperaturas más frías. Este hecho fue comprobado a través de un estudio realizado en 20 personas sanas a las que se les aplicó diferentes tratamientos térmicos.

Al aplicar temperaturas frías, se comprobó cómo se redujo la flexibilidad de la rodilla, concretamente de los ligamentos cruzado anterior y posterior. Del mismo modo, se demostró como las bajas temperaturas aumentan la fuerza necesaria para mover la rodilla, aproximadamente un 25% más que con temperaturas más altas [4].

En el mismo sentido, trabajar en zonas con ambientes fríos puede aumentar el riesgo de desarrollar artritis reumatoide. Así, un estudio realizado entre trabajadores en Suecia, determinó que los trabajadores en ambientes fríos tenían un mayor riesgo de desarrollar artritis reumatoide [5].

Efectos del frío en la piel psoriásica

Las bajas temperaturas no sólo afectan a las articulaciones. El frío puede empeorar las manifestaciones dermatológicas de la psoriasis.

Como comentamos en este post, la sequedad ambiental y en especial la producida por el uso de la calefacción, reduce la hidratación de la piel y promueve la aparición de lesiones cutáneas. Lo cual puede incidir en la aparición de brotes psoriásicos.

Para evitar que estas lesiones se agudicen, es necesario aumentar la hidratación de la piel y mantener una correcta higiene usando jabones suaves, que no contengan perfumes ni reduzcan el manto lipídico de la piel.

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Cómo prevenir los efectos del frío en artritis psoriásica

Es conveniente intentar prevenir los efectos del frío en las articulaciones, especialmente en el caso de las personas que padecen artritis psoriásica. Con ello se puede reducir el dolor y la rigidez en las mismas. Algunos consejos para proteger las articulaciones del frío son:

  • Hidrátate: Mantén tu piel hidratada usando productos grasos y sin perfumes [6].
  • Ejercicio: Realiza actividad física para reducir el estrés, factor de riesgo en la aparición de brotes psoriásicos, además el ejercicio mejora la calidad del sueño y reduce los niveles de ansiedad [6].
  • Abrígate: Usando prendas suaves, preferentemente de algodón, que protejan tus articulaciones del frío. Si las temperaturas son muy bajas, usa prendas térmicas [6].
  • Vitamina D: En invierno se reducen las horas de exposición solar, lo que puede disminuir nuestro niveles de vitamina D. Deficiencias en esta vitamina son frecuentes en pacientes con psoriasis, por lo que es recomendable vigilar sus niveles y aumentarlos mediante una dieta rica en vitamina D [7].

Referencias

  1. Vergés J, Montell E, Tomàs E, Cumelles G, Castañeda G, Marti N, Möller I. Weather conditions can influence rheumatic diseases. Proc West Pharmacol Soc. 2004;47:134-6.
  2. https://web.archive.org/web/20150106165422/http://www.ser.es/wiki/index.php/Sinovitis
  3. https://creakyjoints.org/living-with-arthritis/coping-with-arthritis-in-winter/
  4. Petrofsky JS, Laymon M, Lee H. Effect of heat and cold on tendon flexibility and force to flex the human knee. Med Sci Monit. 2013;19:661-667.
  5. Zeng P, Bengtsson C, Klareskog L, Alfredsson L. Working in cold environment and risk of developing rheumatoid arthritis: results from the Swedish EIRA case-control study. RMD Open. 2017 Aug 16;3(2):e000488.
  6. https://www.psoriasistreatmentbangalore.com/winter-tips-for-psoriasis-and-psoriatic-arthritis/
  7. https://www.everydayhealth.com/psoriasis/living-with/ways-to-get-more-vitamin-d-and-improve-your-psoriasis/