Image by Esther Merbt from Pixabay

Con la llegada del verano exponemos nuestra piel a altas dosis de radiación solar que pueden llegar a perjudicarla seriamente. El efecto más inmediato de una exposición prolongada al sol sin la protección adecuada, es la aparición de quemaduras en la piel en la que aparecen rojeces  acompañadas de una continua sensación de calor y picor.

A largo plazo, la radiación ultravioleta del sol reduce la calidad de la piel en tanto que provoca la aparición de manchas y disminuye su elasticidad provocando la aparición de arrugas. La radiación ultravioleta A (UVA) es capaz de llegar hasta la dermis donde daña proteínas celulares como el colágeno y la elastina que proporcionan estabilidad y firmeza a la piel [1].

En los casos más graves, la exposición prolongada al sol puede llegar a producir enfermedades dermatológicas como la alergia al sol o incluso cáncer de piel.

¿Qué es la alergia al sol?

Conocemos las alergias más comunes como las alimentarias o al polen de los árboles, pero ¿es la alergia al sol realmente una alergia?

En pocas palabras: NO.

Las alergias son reacciones inmunológicas a un elemento extraño, entiéndase extraño para el cuerpo de la persona alérgica, que lo reconoce como tal y provoca que su sistema inmune reaccione ante él y lo neutralice. Como consecuencia, se produce una sintomatología que, en el caso de la piel, se manifiesta típicamente en eczemas, urticaria y picor.

Esta serie de síntomas asociados a la alergia son muy similares a las que se desarrollan en ciartas personas tras la exposición solar, lo que hace que sean consideradas como alergia al sol. Estas alteraciones de la piel son la erupción polimórfica solar, urticaria solar, fotodermatosis debidas al uso de ciertos medicamentos junto con la exposición solar y el prurigo actínico [2].

Todas ellas cursan con lesiones cutáneas más o menos extensas y picor. Por ello, la forma más eficiente de prevenir este tipo de problemas en la piel es usar una protección solar adecuada, a excepción de la fotodermatosis por medicamentos, donde lo conveniente es esperar 72 horas tras tomar un medicamento para volver a ponerse al sol, puesto que los fotoprotectores no protegen de este tipo de alteraciones.

Qué pasa en la piel cuando nos quemamos

Las quemaduras solares se producen cuando la exposición a la radiación ultravioleta excede la capacidad de la melanina de la piel de protegerla. Esta es la razón por la cual las personas con tonos de piel más claros, y por tanto con menor nivel de melanina, son más proclives a sufrir quemaduras solares.

La respuesta de la piel a la exposición prolongada a radiación ultravioleta es la inflamación, con la que se pretende prescindir de las células dañadas de la piel [3]. Estas células deben eliminarse pues presentan daños en sus ácidos nucleicos (ADN y ARN) y por tanto, susceptibles de convertirse en células tumorales. Los queratinocitos dañados liberan ARN tras la irradiación UVB y éste es suficiente para inducir la producción de citoquina en los queratinocitos no irradiados. Estas citoquinas son las responsables de desencadenar la respuesta inflamatoria [4] que tiene como fin eliminar las células dañadas.

En general, las quemaduras se pueden dividir en tres tipos en función de las lesiones cutáneas:

  • Quemaduras de primer grado: Son quemaduras superficiales ya que afectan únicamente a la epidermis. Se manifiestan como rojez, sequedad y dolor, pero no presenta daño a largo plazo y suelen mejorar al cabo de 24/48 horas.
  • Quemaduras de segundo grado: Afectan a la epidermis y a parte de la dermis. Se manifiestan con rojez, inflamación, aparición de ampollas y dolor. Estas lesiones suelen recuperarse en unas pocas semanas, sin embargo, mantener una buena higiene de la zona afectada es necesario para evitar daños mayores.
  • Quemaduras de tercer grado: En este tipo de quemaduras se destruye la epidermis y afecta a la totalidad de la dermis. La zona afectada se seca e inflama llegando a engrosarse para mantener su función protectora. El tratamiento y recuperación de este tipo de lesiones depende de la gravedad y extensión de la zona afectada [5].

La innovación en el desarrollo de fotoprotectores

Para prevenir los efectos nocivos del sol y lucir un buen bronceado durante todo el verano es imprescindible hacer buen uso de protectores solares.

Los protectores contienen filtros solares como ingredientes activos, estos impiden que pase la radiación ultravioleta pero permiten el paso de otro tipo de radiación que es la que permite broncearnos. Existen diversos tipos de filtros solares, principalmente clasificados en orgánicos e inorgánicos, y su desarrollo está en continua innovación. Sobre los nuevos enfoques en el desarrollo de nuevos filtros solares, te invito a que visites el blog del Beauty Cluster Barcelona donde han recopilado las últimas tendencias en el desarrollo de fotoprotectores.

El picor en las quemaduras

Si bien las quemaduras solares suelen ser de primer grado y tienden a mejorar al cabo de 1 o 2 días, la sensación de calor y picor constante es molesta e impide conciliar el sueño.

Por ello y con el fin de mejorar la calidad de la piel lesionada, y para reparar los daños por las quemaduras, es muy importante rehidratar la piel quemada, utilizando cremas o lociones hidratantes específicas para el cuidado tras la exposición solar y, a ser posible, contengan ingredientes activos que calmen el picor.

Los ingredientes activos que calman la sensación de picor añaden valor a una loción tras la exposición solar al aliviar inmediatamente una de las manifestaciones más incómodas de las quemaduras solares.

Innovación en el diseño de ingredientes activos contra el picor

En AntalGenics disponemos de un amplio conocimiento sobre la innervación sensorial de la piel y trabajamos para desarrollar moléculas nuevas, seguras e innovadoras que reduzcan la sensación de picor y se incorporen a formulaciones finales dermatológicas.

Si deseas conocer más, visita nuestra sección de I+D o contáctanos.

Bibliografía

  1. Flament, Frederic & Bazin, Roland & Laquieze, Sabine & Rubert, Virginie & Simonpietri, Elisa & Piot, Bertrand. (2013). Effect of the sun on visible clinical signs of aging in Caucasian skin. Clinical, cosmetic and investigational dermatology. 6. 221-232.
  2. https://www.quironsalud.es/blogs/es/alergiate-dia/mal-llamada-alergia-sol
  3. https://scienceillustrated.com.au/blog/science/what-happens-when-we-get-sunburnt/
  4. Bernard, J. J., Cowing-Zitron, C., Nakatsuji, T., Muehleisen, B., Muto, J., Borkowski, A. W., … Gallo, R. L. (2012). Ultraviolet radiation damages self noncoding RNA and is detected by TLR3. Nature medicine, 18(8), 1286–1290.
  5. https://www.stanfordchildrens.org/es/topic/default?id=clasificacindelasquemaduras-90-P09576