La cosmética natural es un campo de la cosmética en el que se formulan productos con ingredientes de origen vegetal, animal o mineral. En un post anterior vimos como decir ingrediente natural no es sinónimo de ecológico, ya que para que un ingrediente se certifique como ecológico, el 95% de sus componentes deben proceder de la agricultura ecológica. Entonces, ¿Cómo podemos saber si nuestro producto cosmético es natural?

Gracias a la normativa ISO 16128, desde julio del 2021 es posible conocer el porcentaje declarado de ingredientes naturales o de origen natural en un producto cosmético. Tal y como vimos en otro post de este blog, para que un producto cosmético sea considerado natural debe contener ingredientes obtenidos únicamente de plantas, animales, microorganismos o minerales.

Por qué no podemos decir que la cosmética natural no lleva químicos

Durante años los mensajes publicitarios de ciertos productos anunciándose como “libres de químicos” ha favorecido la aparición de una fobia hacia los químicos por parte de algunos sectores de la sociedad. Esta quimiofobia se traduce en un miedo irracional a los componentes químicos artificiales en los productos cosméticos. Sin embargo, todo ingrediente cosmético o alimentario, es un compuesto químico. Un extracto vegetal, un aceite e incluso el agua están formados por moléculas químicas, aquello que denominamos químicos son los ingredientes procedentes de síntesis química. Pero, teniendo en cuenta que tanto los ingredientes naturales como los sintéticos son químicos, ¿Cuáles son los más seguros? ¿Y los más eficaces?

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Seguridad y eficacia de los ingredientes cosméticos

Tanto la seguridad como la eficacia de los ingredientes cosméticos viene regulada por la legislación, concretamente por el Reglamento 655/2013 de la Comisión del Parlamento Europeo. Por ello, todo producto cosmético que reivindique una acción debe aportar evidencia científica que lo demuestre. Es más, en el expediente de información del producto deben detallarse los ensayos de eficacia que la marca reivindica en la etiqueta.

En cuanto a la seguridad de los ingredientes cosméticos, esta viene regulada por el Reglamento 1223/2009 de la Comisión del Parlamento Europeo. En él, se establece que tanto los productos cosméticos fabricados en la Unión Europea, como los importados de terceros países, deben cumplir las mismas normas de seguridad. En concreto, los productos cosméticos deben producirse siguiendo el código de buenas prácticas de fabricación, el cual asegura:

  • Que los productos se fabrican de forma uniforme y controlada.
  • Dan conformidad a la normativa exigida para su comercialización.     
  • La disminución de los riesgos inherentes a toda producción.

En cuanto a los ingredientes cosméticos, el reglamento establece un listado de ingredientes que se pueden utilizar y que se encuentran registrados en el listado COSING. Además, el reglamento establece qué ingredientes no pueden ser utilizados al estar prohibido su uso en la Unión Europea.

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Otro aspecto a tener en cuenta respecto de los ingredientes cosméticos es su alergenicidad, es decir, su capacidad para desencadenar una reacción alérgica. Por ello, según la consultora técnica y regulatoria en cosmética, Carmen Esteban:  Está científicamente demostrado que los productos naturales son mucho más alergénicos que los sintéticos por su complejidad, y aunque las sustancias naturales son igual de seguras que las sintéticas, estas últimas presentan una ventaja: de ellas conocemos su composición química al 100%.

La seguridad de los compuestos sintéticos en cosmética

Desde hace unos años, los productos cosméticos reflejan en su empaquetado frases como:

Sin parabenos, sin sulfatos o sin siliconas

Pero ¿Qué significan estas reivindicaciones? ¿Tiene sentido eliminar ciertos compuestos químicos de la formulación sólo por su mala fama? Vamos a analizarlo con detenimiento:

Parabenos

Los parabenos son compuestos que sirven como conservantes en productos cosméticos, ya que impiden el crecimiento de ciertos microorganismos que pueden contaminar las formulaciones. El más utilizado es el Methylparaben y ethylparaben que se usa a concentraciones menores de 0.4% y no suponen ningún riesgo para la salud a dicha concentración, según el Comité Científico de Seguridad de los Consumidores de la Comisión Europea.

Sulfatos

Los sulfatos son tensoactivos utilizados en cosmética gracias por su capacidad espumante. Los más conocidos de esta categoría son el Sodium Lauryl Sulfate (SLS) y el Sodium Laureth Sulfate (SLES). Si bien es cierto que el SLS puede resecar e irritar la piel debido a su alta capacidad de detergencia, procede del aceite de coco lo cual nos puede llevar al error de pensar que es un ingrediente natural por su origen. Por otro lado, el SLES es un tensoactivo más suave con la piel y de uso mayoritario.

A pesar de su mala fama, no existe ninguna evidencia que vincule el uso de los sulfatos a las concentraciones usadas en las formulaciones cosméticas con el desarrollo de cáncer. Tanto es así que la American Cancer Society, la FDA, la Comisión Europea y la Agencia Española del Medicamento y el Producto Sanitario (AEMPS) permiten el uso tanto de SLS como SLES en productos cosméticos.

Siliconas

Las siliconas son polímeros que están formados por silicio y oxígeno. Son moléculas muy resistentes que permiten que los productos cosméticos puedan ser aplicados de manera uniforme en la piel creando una capa suave al rellenar poros y las cutículas del cabello.

Su mala fama viene de la capacidad oclusiva que tienen sobre los poros además de ser insolubles en agua, lo que las hace difíciles de eliminar. Sin embargo, un informe realizado por el Comité Científico de Seguridad de los Consumidores de la Comisión Europea concluye que ciertas siliconas, concretamente las ciclometiconas D4 y D5, no representan un riesgo para el ser humano en las dosis utilizadas en los cosméticos.

Además, se han desarrollado siliconas de nueva generación que presentan una serie de ventajas que sobrevienen los inconvenientes detectados en este tipo de moléculas, pues estas nuevas siliconas son fáciles de eliminar con agua y no son oclusivas.

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Entonces, ¿Qué es mejor la cosmética natural o la sintética?

La elección de un tipo de ingrediente o producto cosmético va a depender del resultado que queremos obtener y de nuestras preferencias a la hora de buscar formulaciones cosméticas.

Lo más importante a la hora de elegir una u otra opción es conocer los recursos que permiten a consumidores y formuladores conocer tanto el nivel de seguridad como el origen de los ingredientes, gracias a las certificaciones y las regulaciones a nivel nacional y europeo.

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