Manchas en la piel, envejecimiento temprano o irritación son algunos de los efectos que los altos niveles de polución tienen sobre nuestra piel.

Las partículas que afectan la piel provienen, sobre todo, de medios de transporte, uso de calefacción, incineración de residuos, incendios forestales o el tabaco. Estas partículas inducen estrés oxidativo en las células dérmicas, lo que genera radicales libres que afectan la producción de colágeno, ácido hialurónico y elastina.

Pero, ¿Qué es a lo que llamamos polución y qué efectos tiene sobre la piel?

La radiación solar acelera el envejecimiento de la piel

La radiación ultravioleta está considerada un factor de polución físico, puesto que la radiación solar provoca fotoenvejecimiento. El fotoenvejecimiento se caracteriza por arrugas, elastólisis solar y pigmentación irregular. En un post anterior analizamos los efectos de la radiación solar sobre la piel.

La radiación ultravioleta del sol se divide en UV A y UV B según su longitud de onda. La radiación UV A es la responsable del fotoenvejecimiento; ésta llega hasta la dermis dañando el colágeno y la elastina, lo que disminuye la estabilidad y firmeza a la piel [1]. Mientras que la radiación UV B es la responsable de las quemaduras solares leves por exceso de exposición solar; al dañar la epidermis, la capa más superficial de la piel [2].

Pero, ¿Qué efectos tiene la radiación solar en el envejecimiento de la piel?. En este punto debemos hablar de dos tipos de procesos de envejecimiento [9]:

  • Envejecimiento intrínseco, es decir, aquel que se produce por el paso del tiempo.
  • Envejecimiento extrínseco, que es el que se produce por factores ambientales como la polución.

El proceso de envejecimiento extrínseco puede llegar a producir elastólisis dérmica, la cual se caracteriza por el aspecto arrugado de la piel, la ausencia de fibras elásticas en la dermis, además un infiltrado inflamatorio en la piel [3].

Por acción de la radiación UV se produce, además, un tipo de elastólisis denominada elastólisis solar, en la que la piel adquiere un tono rojizo y textura áspera que suele ir acompañada de picor o sensación de ardor. Posteriormente, la zona de la piel afectada se vuelve gruesa, amarilla y con arrugas [4].

Sol saliendo entre nubes

El tabaco aumenta las probabilidades de tener arrugas faciales

El humo del tabaco es un aerosol compuesto de multitud de sustancias diferentes; hidrocarbonos, amidas, alcoholes, aldehídos, CO2 y un largo etcétera [5]. Estos compuestos producen un incremento en la pérdida de agua transepidérmica, la degeneración del tejido conectivo de la piel y la degradación de las fibras de colágeno [6, 7]. Por todo ello, el hábito de fumar está relacionado con un envejecimiento prematuro de la piel, siendo característico el aumento de profundidad de las arrugas alrededor del ojo [8].

Otra característica típica de la piel del fumador es la llamada “cara del fumador”, la cual se caracteriza por arrugas la comisura de labios y ojos, líneas profundas en las mejillas y numerosas líneas superficiales en las mejillas y mandíbula inferior.

De hecho, las personas que fuman habitualmente, tienen 4,7 veces más probabilidades de tener arrugas faciales que los no fumadores, independiente de la exposición al sol. Pero, además, la combinación de fumar y la exposición al sol puede tener un efecto sinérgico en el envejecimiento de la piel [9].

Mujer mayor fumando

Image by Jan Steiner from Pixabay

Los hidrocarburos aromáticos policíclicos son una fuente de pigmentación y acné

Los hidrocarburos aromáticos policíclicos se generan durante la combustión incompleta de carbón, petróleo, gasolina y madera. Las principales fuentes de estos hidrocarburos son la calefacción, las plantas de gasificación y la licuefacción del carbón, así como los escapes de vehículos de motor [10].

Los hidrocarburos producen un aumento del estrés oxidativo en la piel, lo que se relaciona con la inducción de la hiperpigmentación de la piel, del acné y del envejecimiento extrínseco [9].

Las partículas del aire exacerban las enfermedades de la piel

Las partículas del aire son un indicador de la contaminación del mismo y cuyo origen son diversas actividades naturales y humanas. Como pueden estar suspendidas durante mucho tiempo y viajar a grandes distancias en la atmósfera, pueden causar una amplia gama de enfermedades que conducen a una reducción significativa la esperanza de vida [11]. Estas partículas penetran en la piel, bien a través de los folículos pilosos, bien transepidérmicamente, y generan estrés oxidativo que contribuye al envejecimiento extrínseco de la piel [12].

Las partículas del aire tienen importantes efectos en la salud; las partículas de pequeño tamaño, aquellas que pueden penetrar en la piel, correlacionan con el aumento en la progresión de enfermedades dérmicas como son la dermatitis atópica, el acné, la psoriasis y las reacciones alérgicas. Del mismo modo, la sensibilidad de la piel aumenta con la exposición a estas partículas pequeñas; así, las personas con dermatitis atópica tienen un 26% más de sensibilidad en la piel, mientras que en las personas con eczema aumenta un 47% [12].

La piel es el órgano más expuesto del cuerpo humano, es nuestra primera capa de protección ante los factores ambientales y nos protege de la polución. Sin embargo, esta protección se ve impedida con altos niveles de polución, influyendo tanto en la calidad como en la salud de la piel.

Referencias

  1. Flament, Frederic & Bazin, Roland & Laquieze, Sabine & Rubert, Virginie & Simonpietri, Elisa & Piot, Bertrand. (2013). Effect of the sun on visible clinical signs of aging in Caucasian skin. Clinical, cosmetic and investigational dermatology. 6. 221-232.
  2. Bernard, J. J., Cowing-Zitron, C., Nakatsuji, T., Muehleisen, B., Muto, J., Borkowski, A. W., Gallo, R. L. (2012). Ultraviolet radiation damages self-noncoding RNA and is detected by TLR3. Nature medicine, 18(8), 1286–1290.
  3. Stephan, R. Haber, Enfermedades adquiridas del tejido elástico. EM consulte. 2017, ISSN 1761-2896.
  4. https://www.news-medical.net/health/Solar-Elastosis-Actinic-Elastosis-(Spanish).aspx
  5. Liu, K. G. McAdam and T. A. Perfetti, Some Recent Topics in Cigarette Smoke Science, Mini-Reviews in Organic Chemistry (2011) 8: 349.
  6. Jorgensen LN, Kallehave F, Christensen E, Siana JE, Gottrup F. Less collagen production in smokers. Surgery 1998;123:450‑
  7. Just M, Ribera M, Monsó E, Lorenzo JC, Ferrándiz C. Effect of smoking on skin elastic fibres: Morphometric and immunohistochemical analysis. Br J Dermatol 2007;156:85‑
  8. Freiman A, Bird G, Metelitsa AI, Barankin B, Lauzon GJ. Cutaneous effects of smoking. J Cutan Med Surg 2004;8:415‑
  9. Puri P, Nandar SK, Kathuria S, Ramesh V. Effects of air pollution on the skin: A review. Indian J Dermatol Venereol Leprol. 2017 Jul-Aug;83(4):415-423.
  10. Hussein I. Abdel-Shafy, Mona S.M. Mansour, A review on polycyclic aromatic hydrocarbons: Source, environmental impact, effect on human health and remediation, Egyptian Journal of Petroleum, Volume 25, Issue 1, 2016, Pages 107-123.
  11. Kim KH, Kabir E, Kabir S. A review on the human health impact of airborne particulate matter. Environ Int. 2015 Jan;74:136-43.
  12. Ngoc LTN, Park D, Lee Y, Lee YC. Systematic Review and Meta-Analysis of Human Skin Diseases Due to Particulate Matter. Int J Environ Res Public Health. 2017 Nov 25;14(12):1458.

Cover image by analogicus from Pixabay

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