Al igual que los humanos, los animales sufren problemas dermatológicos que les producen generalmente picor, inflamación, alopecia, erupción y descamación (1).

Las enfermedades dermatológicas en perros, gatos, aves y especies exóticas son la segunda razón de consulta veterinaria, justo detrás de las consultas preventivas. De entre los síntomas, el más común por las que se realiza la consulta veterinaria destaca el picor como primer motivo, ya que la mayoría de las afecciones de la piel producen una activación del sistema del picor [2]:

  • Pulgas: Los perros son sensibles a las pulgas y pueden desarrollar alergias que causan enfermedades graves de la piel.
  • Infecciones: Las infecciones bacterianas suelen darse como consecuencia de otro tipo de afecciones, ya que el animal, al rascarse, rompe la piel permitiendo que las bacterias infecten la herida. Mientras que diferentes tipos de ácaros pueden provocar sarna, que se caracteriza por producir llagas en la piel y zonas sin pelo. Del mismo modo, la tiña provocada por una infección por hongos también produce zonas sin pelo y con picor.
  • Alergias: Por un lado, perros y gatos domésticos pueden volverse alérgicos a los alimentos que comen. Las alergias alimentarias en suelen cursar con picor en la zona del morro, patas, orejas y alrededor del ano. Por otro lado, estarían las alergias ambientales, las cuales suelen darse en estaciones cálidas y suelen tener un componente genético, haciendo que algunas razas sean más propensas que otras. Como consecuencia se produce un picor intenso en morro, patas, orejas, zona ventral.
  • Enfermedades autoinmunes: Estas enfermedades se producen cuando el sistema inmune ataca la estructura de la piel. Las más comunes en animales domésticos son la dermatitis.En este post nos centraremos en la dermatitis atópica de los animales domésticos más comunes: perros y gatos.

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Dermatitis atópica

La dermatitis atópica en animales de compañía, especialmente en perros y gatos, es muy similar a la que se produce en humanos. En ambos casos cursa con picor, inflamación y disminución de la función barrera de la piel.

En un post anterior hablamos de las características de la dermatitis atópica en humanos, sin embargo, hoy queremos centrarnos en conocer cómo afecta la dermatitis atópica a los animales domésticos más comunes. En el caso de los perros, la incidencia de la dermatitis atópica en perros es entre 5 y 10 veces mayor que en humanos, 10-15%, y se considera que tiene un origen multifactorial. Mientras que la incidencia de la dermatitis atópica felina se sitúa en valores similares a la canina, siendo un 12,5% de media [3]. Entre las causas que pueden desencadenar la dermatitis atópica en perros y gatos, encontramos múltiples factores:

Genética

En el caso de los perros existe una predisposición genética en la que la mayoría de los genes implicados están relacionados con el mantenimiento de la función barrera de la piel [4]. Del mismo modo, parece que algunas razas de perro presentan una predisposición mayor a desarrollar dermatitis atópica. De este modo, en pastores alemanes se han asociado diferentes polimorfismos en el cromosoma 27 a un mayor riesgo de padecer esta enfermedad. En concreto, estos polimorfismos estarían afectando tanto al gen plakofilin 2, que codifica una proteína estructural de células epiteliales e inmunitarias, como a genes adyacentes [5].

Otras razas de perros con mayor predisposición a desarrollar dermatitis atópica son; labrador, Golden retriever, Bóxer, Westhighland White Terrier, Bulldog francés, Bullterrier, Cocker spaniel americano, Springer spaniel inglés, Caniche, Sharpei chino, Dachshund, Collie, Schnauzer miniatura, lhasa apso, Carlino y Ridgeback de Rodesia. Sin embargo, la predisposición de cada raza varía en función de la localización geográfica [6].

De manera similar, parece existir un componente genético que predispone a ciertas razas de gatos a padecer esta enfermedad. Según un realizado en gatos alérgicos, aquellos de pura raza presentaban una incidencia de piel atópica muy superior al resto de gatos estudiados [7], siendo Devon rex, gatos abisinios y domésticos de pelo corto las razas más propensas [3].

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Función barrera

Por otro lado, un factor importante para el desarrollo de la dermatitis atópica es la función barrera, una reducción de esta se traduce en una pérdida de agua transepidérmica y un aumento de infecciones y entrada de alérgenos en la epidermis [8]. Una de las proteínas estructurales que se ven reducidas en la piel de personas y animales con dermatitis atópica es la filagrina. Sin embargo, en el caso de los perros, la relación entre una reducción de esta proteína y la dermatitis atópica no parece del todo definida [9]. Por otro lado, resulta evidente que la reducción en la función barrera en perros depende de un cambio en la composición de las ceramidas en las lesiones epidérmicas [10] y de la acción de alérgenos que alteran la expresión de proteínas corneodesmosomales [11].

Al igual que ocurre en los humanos, la piel de perros y gatos con dermatitis atópica presenta disbiosis fúngica medida gracias a la secuenciación de última generación comparando muestras de piel de animales sanos y alérgicos [12].

Tratamiento

La elección del tratamiento por parte del veterinario o veterinaria dependerá de la gravedad de las lesiones y el grado de picor que presente el animal. Además, deberá tenerse en cuenta la capacidad para realizar el tratamiento por parte del dueño y deberá reevaluarse regularmente [13].

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Los tratamientos más comunes son similares a los utilizados en humanos. Por un lado, encontramos los tratamientos biológicos entre los que destacan el uso de anticuerpos contra las citoquinas implicados en la dermatitis atópica, como la interleucina IL-31. Por otro lado, se encuentran los tratamientos para reducir la inflamación y el picor, como son los inmunosupresores (glucocorticoides y ciclosporina) y los inhibidores de las enzimas Janus quinasa (oclacitinib) [14].

Referencias
  1. Hill, P., Lo, A., Eden, C. A. N., Huntley, S., Morey, V., Ramsey, S., & Williams, V. (2006). Survey of the prevalence, diagnosis and treatment of dermatological conditions in small animals in general practice. Veterinary record, 158(16), 533-539.
  2. https://veterinariamrcan.com/blog/que-es-la-dermatologia-veterinaria/
  3. Ravens, P. A., Xu, B. J., & Vogelnest, L. J. (2014). Feline atopic dermatitis: a retrospective study of 45 cases (2001-2012). Veterinary dermatology, 25(2), 95–e28.
  4. Schamber, P., Schwab-Richards, R., Bauersachs, S., & Mueller, R. S. (2014). Gene expression in the skin of dogs sensitized to the house dust mite Dermatophagoides farinae. G3 (Bethesda, Md.), 4(10), 1787–1795.
  5. Tengvall, K., Kierczak, M., Bergvall, K., Olsson, M., Frankowiack, M., Farias, F. H., Pielberg, G., Carlborg, Ö., Leeb, T., Andersson, G., Hammarström, L., Hedhammar, Å., & Lindblad-Toh, K. (2013). Genome-wide analysis in German shepherd dogs reveals association of a locus on CFA 27 with atopic dermatitis. PLoS genetics, 9(5), e1003475.
  6. Jaeger, K., Linek, M., Power, H. T., Bettenay, S. V., Zabel, S., Rosychuk, R. A., & Mueller, R. S. (2010). Breed and site predispositions of dogs with atopic dermatitis: a comparison of five locations in three continents. Veterinary dermatology, 21(1), 118–122.
  7. Hobi, S., Linek, M., Marignac, G., Olivry, T., Beco, L., Nett, C., Fontaine, J., Roosje, P., Bergvall, K., Belova, S., Koebrich, S., Pin, D., Kovalik, M., Meury, S., Wilhelm, S., & Favrot, C. (2011). Clinical characteristics and causes of pruritus in cats: a multicentre study on feline hypersensitivity-associated dermatoses. Veterinary dermatology, 22(5), 406–413.
  8. Mineshige, T., Kamiie, J., Sugahara, G., & Shirota, K. (2018). A study on periostin involvement in the pathophysiology of canine atopic skin. The Journal of veterinary medical science, 80(1), 103–111.
  9. Marsella, R., Papastavros, V., Ahrens, K., & Santoro, D. (2016). Decreased expression of caspase-14 in an experimental model of canine atopic dermatitis. Veterinary journal (London, England: 1997), 209, 201–203.
  10. Reiter, L. V., Torres, S. M., & Wertz, P. W. (2009). Characterization and quantification of ceramides in the nonlesional skin of canine patients with atopic dermatitis compared with controls. Veterinary dermatology, 20(4), 260–266.
  11. Olivry, T., & Dunston, S. M. (2015). Expression patterns of superficial epidermal adhesion molecules in an experimental dog model of acute atopic dermatitis skin lesions. Veterinary dermatology, 26(1), 53–18.
  12. Meason-Smith, C., Diesel, A., Patterson, A. P., Older, C. E., Johnson, T. J., Mansell, J. M., Suchodolski, J. S., & Rodrigues Hoffmann, A. (2017). Characterization of the cutaneous mycobiota in healthy and allergic cats using next generation sequencing. Veterinary dermatology, 28(1), 71–e17.
  13. Saridomichelakis, M. N., & Olivry, T. (2016). An update on the treatment of canine atopic dermatitis. Veterinary journal (London, England : 1997), 207, 29–37.
  14. Gedon, N.K.Y., Mueller, R.S. Atopic dermatitis in cats and dogs: a difficult disease for animals and owners. Clin Transl Allergy 8, 41 (2018).

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